¿Acabas de empezar como autónomo? No eres el único: cada año miles de personas dan el paso de trabajar por su cuenta. Como recién llegado tienes bastante en tu lista de tareas. La buena noticia: lo organizas más fácil y más rápido de lo que crees.
En esta guía ponemos en orden lo que necesitas al empezar, con especial atención a algo que se olvida a menudo pero que cuenta desde el primer día: cómo estás disponible para tus clientes.
El primer paso oficial: darte de alta. En España eso significa dos trámites que van de la mano. Primero, el alta en Hacienda (la Agencia Tributaria) con el modelo 036 o 037, donde declaras a qué te vas a dedicar. Y después, el alta en la Seguridad Social, en el régimen de autónomos (el RETA).
Con el alta en Hacienda queda registrada tu actividad y tus datos fiscales, y es lo que te permite emitir facturas con tu NIF. Organiza esto lo primero, porque muchas otras cosas, como una cuenta bancaria de empresa, te lo van a pedir.
No es la parte más divertida, pero sí una de las más importantes. Algunas cosas que organizas al principio:
No hace falta que lo tengas todo perfecto desde el minuto uno. Empieza por lo básico y ve ampliando a medida que crece tu negocio. Eso te ahorra gastos y quebraderos de cabeza al principio.
Aquí hay una trampa en la que caen muchos autónomos al empezar. Pones tu móvil personal en tu primer presupuesto, en tu web, en tu tarjeta de visita. Es lo lógico, porque es la opción fácil. Pero así les das a tus clientes tu número privado, y de eso cuesta librarse después.
Porque en cuanto tus clientes tienen tu móvil, ese número circula. Te llaman durante la cena, el fin de semana, en vacaciones. Y cambiar a un número aparte se vuelve más difícil cada mes que pasa.
Con un número de empresa aparte, mantienes separados el trabajo y la vida personal desde el principio. Tus clientes llaman a tu número de empresa; tus amigos y tu familia, a tu móvil. Ves quién llama y decides tú si contestas.
Y hay más. Un número de empresa le da a tu negocio una imagen profesional, justo cuando estás empezando. Un número fijo debajo de tu presupuesto transmite más seriedad que un móvil personal, y esa primera impresión muchas veces decide si un cliente confía en ti.
No tienes que comprar otro móvil ni otra SIM. Con Rinkel tienes un número de empresa que funciona a través de una app en tu propio móvil. Llamas y recibes llamadas en el teléfono que ya tienes, mientras tu número personal sigue siendo privado.
¿Trabajas sobre todo en tu zona? Entonces eliges un número geográfico con el prefijo de tu ciudad, como un 91 o un 93. Consulta los prefijos disponibles y elige el tuyo. Lo organizas tú mismo en unos minutos, sin conocimientos técnicos. Echa un vistazo también a nuestra página sobre telefonía para autónomos.
Empezar como autónomo ya cuesta bastante como para arriesgarte también con la telefonía. Por eso con Rinkel empiezas sin riesgo: tu primer número es gratis con tu plan, no hay permanencia y lo cancelas cuando quieras.
¿Y si en 30 días ves que no es para ti? Te devolvemos tu dinero, sin más. Así puedes probar con calma cómo es tener un número de empresa profesional en tu propio móvil, y decidir después con tranquilidad. Pruebas, lo configuras a tu manera y, si no te convence, no pierdes nada.
Ya te has dado de alta, ya estás disponible; ahora que vengan los clientes. Algunas cosas que ayudan con eso:
Empieza poco a poco y elige lo que encaja contigo. No hace falta estar en todas las plataformas para que te encuentren.
Montar un negocio ya es trabajo de sobra. Tu disponibilidad no tiene por qué ser una preocupación más. Con un número de empresa en tu propio móvil das una imagen profesional desde tu primera llamada, y mantienes el trabajo y la vida personal bien separados. ¿Y si no te convence? Dentro de los primeros 30 días te devolvemos tu dinero.